Hacía sol en la universidad de La Sabana, con vientos fríos pero siendo un día caluroso y radiante. Siendo la segunda semana de clase para los estudiantes de todas las carreras diferentes a medicina, me puse a revisar el sistema académico SIGA para confirmar el salón correspondiente a la materia de investigación social, ya que normalmente hay cambios de salón las primeras 3 semanas del semestre. Para mi satisfacción, la materia seguía en el mismo salón, L 205, donde veo una materia justo antes de esta. Entra el profesor Juan Sebastián Cobos, con mucho ánimo, así como la clase de la semana pasada. Yo estaba a la expectativa de qué veríamos en esta clase, y también si mi bitácora de la clase anterior sería leída en público. El docente camina al frente de las mesas y se sienta en el escritorio del profesor, abre su computador y dice que escogerá al azar dos resúmenes de la clase anterior. En mi cabeza simplemente recitaba una y otra vez que no fuera a leer mi texto, no porque me dier...
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